COMSA Corporación

COMSA Corporación es la empresa española líder en el sector de las infraestructuras e ingeniería. El grupo empresarial ha cerrado 2021 con una facturación de 758 M€ y más de 5.000 empleados en más de 17 países, entre otros Colombia, Dinamarca, Francia, México, Portugal o Suecia.
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COMSA Corporación se compromete a poner en marcha acciones ambiciosas dirigidas a frenar la emergencia climática y la reducción de sus emisiones de CO2, con el objetivo de contribuir así a la descarbonización de la economía y al cumplimiento del Acuerdo de París.

COMSA Corporación, consciente del impacto que tienen sus actividades sobre el medio ambiente, asume su compromiso con las comunidades en las que está presente, trabajando para minimizar su impacto en el cambio climático, aumentar la eficiencia de los recursos y desarrollar proyectos más sostenibles. Todo ello reduciendo la huella ambiental de la compañía, con un uso responsable de los recursos naturales.

En este sentido, a través del Área de Negocio de Energías Renovables, diseña, construye y gestiona diversas infraestructuras energéticas, que contribuyen a garantizar el acceso universal a la energía sostenible. En 2021, gracias a diversas instalaciones instalaciones de energía renovable, la compañía ha gestionado un total de 218.572MWh de energía de origen renovable. 

COMSA Corporación realiza las siguientes acciones #PorElClima:

Implementar medidas de reducción del consumo de agua en los procesos productivos

En Europa se utilzan aproximadamente 284.000 millones de m3 de agua, de los cuales, un 40% son consumidos por las actividades industriales (incluidos los usos agrarios). Es fundamental incluir medidas de reducción del consumo y las emisiones de CO2 generadas por la captación, producción, distribución y depuración del agua.

Instalar sistemas de segregación y reutilización de aguas

La reutilización de las aguas residuales genera un menor consumo, la reducción de las emisiones de CO2 y, además, la reducción de los costes asociados. También reducirá el impacto ambiental por los vertidos de las aguas residuales.

Separar y reciclar los residuos

Por cada tonelada reciclada de envases ligeros se evita la emisión de dos toneladas de CO2 o por cada kilo de papel y cartón reciclado se evita la emisión de casi un kilo de CO2. Por ejemplo, fabricar una lata con materiales reciclados ahorra un 95% de energía frente a crear una lata con materias primas nuevas.

 

Minimizar el uso de materias primas y productos

La reducción de materiales en la producción es una estrategia atractiva para reducir los costes pero también para reducir las emisiones de CO2 asociadas a la extracción, producción y logística de las materias primas o los productos que no se utilizan.

Reutilizar residuos de los procesos productivos

La reutilización de los residuos de proceso como nuevas materias primas permitirá transformar el coste de su gestión en beneficios para el sistema.

 

Usar sistemas de detección de presencia en zonas de paso

Colocando cada 15 m2  interruptores que permitan la iluminación de manera zonificada, en vez de en toda la superficie de la oficina, podemos reducir el consumo eléctrico y disminuir las emisiones de CO2 al ajustar las necesidades de luz al espacio utilizado.

Instalar interruptores para zonificar la iluminación

Colocando cada 15 m 2  interruptores que permitan la iluminación de manera zonificada, en vez de en toda la superficie de la oficina, podemos reducir el consumo eléctrico y disminuir las emisiones de CO2 al ajustar las necesidades de luz al espacio utilizado.

Utilizar sensores de luz en zonas con luz natural

En el mercado se pueden encontrar sensores de luz que detectan automáticamente su intensidad y desconectan los sistemas de iluminación si hay suficiente luz natural permitiendo ahorros de energía de hasta un 70%.  La media de horas de luz diurna en verano en España es de entre 13 y 15 horas.

Usar electrodomésticos y equipos electrónicos de la clase energética más alta

Los equipos con etiquetado energético de la clase más alta son los más eficientes y pueden generar importantes ahorros en la factura eléctrica y menores emisiones de CO2. El menor consumo de energía a largo de la vida útil del electrodoméstico compensará el coste inicial, en algunos casos, superior.

Colocar sistemas de aislamiento y mejorar la envolvente de la estructura de los edificios

Las medidas de aislamiento térmico como la instalación de ventanas y acristalamiento o la configuración de fachadas con cámara de aire pueden reducir hasta un 30% el consumo energético generado por las necesidades de climatización.

Instalar sistemas de generación de energía renovable para la producción de electricidad

El potencial de las energías renovables en España es amplísimo y muy superior a la demanda energética nacional y a los recursos energéticos de origen fósil existentes. Además, las energías renovables producen energía con cero emisiones de CO2 y no se agotan cuando las consumimos, ya que se renuevan de forma natural.

Usar sistemas de generación de calor con energía renovable: solar, biomasa, geotermia, etc.

La sustitución de los sistemas de generación de calor se puede realizar usando energías renovables que producen cero emisiones de CO2 y no se agotan cuando las consumimos, ya que se renuevan de forma natural. Se estima, por ejemplo, que en España la superficie de las instalaciones solares térmicas pasará de los 2 millones de m 2 actuales a los más de 100 millones de m 2 previstos en 2020.

Utilizar servicios de reparto a domicilio con criterios sostenibles

Las entregas a domicilio representan una prestación de gran valor para los clientes. Tener en cuenta todas las fases del servicio desde el producto de reparto, el empaquetado, el transporte, el uso y la eliminación de los residuos es imprescindible para ofrecer un servicio más sostenible.

Elegir vehículos de flota con motores eléctricos

Utilizar vehículos que funcionan con motores eléctricos mejora la eficiencia energética de los desplazamientos y, por lo tanto, permite reducir las emisiones de CO2. Además, genera otras ventajas estratégicas de índole tecnológica, económicas, de imagen corporativa e innovadoras.

Elegir vehículos de flota con motores híbridos

Utilizar vehículos híbridos que funcionen con dos motores, uno de combustión y otro eléctrico, reduce de forma considerable el consumo de combustible y, por lo tanto, las emisiones de CO2.

Promover el uso del transporte público en los viajes del personal laboral

El coche privado representa el 16% del total de las emisiones de CO2 generadas en España. Esta cifra se puede reducir significativamente con el uso de transporte público, que es mucho más eficiente que el vehículo privado.

Calcular la huella de carbono de la organización

El cálculo de la huella de carbono es el primer paso para poder conocer las fuentes de emisiones de CO2 de ula organización. De esta manera, la huella de carbono permite identificar las medidas más eficientes a implementar para reducir las emisiones y consolidar la estrategia de acción frente al cambio climático.

Comunicar la huella de carbono a través de registros o bases de datos

La inscripción en registros o la comunicación de la huella de carbono en bases de datos contribuye a mejorar la transparencia en la gestión del cambio climático de la entidad. Existen diferentes herramientas como el Registro de la OECC o diferentes registros de CC.AA. que, en algunos casos, permiten obtener el reconocimiento oficial de la huella de carbono.

Reducir la huella de carbono de la organización

Al reducir la huella de carbono de la organización se reduce el impacto en el clima de la actividad. También se reducen los costes asociados al consumo de materias primas, de energía o de productos y, además, se genera un valor añadido en una sociedad cada vez más exigente en la acción frente al cambio climático.

Verificar la huella de carbono de la organización

Verificar la huella de carbono genera credibilidad al tener la garantía de un tercero independiente de que se ha calculado correctamente. Además, se genera un valor añadido para la marca en una sociedad cada vez más exigente en la acción frente al cambio climático.

Consumir productos y materias primas procedentes de materiales reciclados

El consumo de productos realizados con materiales reciclados tiene un menor impacto en el medio ambiente durante todo su ciclo de vida. Estos productos cumplen la misma o mejor función que un producto no reciclado y alcanzan las mismas o mejores cuotas de calidad y de satisfacción para el usuario. Generan menos emisiones de CO2 porque la mayoría de productos y materias primas procedentes de materiales reciclados necesitan en su obtención menos energía que los procedentes del medio natural.

Incluir criterios como la huella de carbono o la reducción de emisiones en los sistemas de compra

Se puede extender la responsabilidad frente al cambio climático exigiendo a terceros en los procesos de contratación o compra determinados requerimientos vinculados a la reducción de emisiones de CO2.

Optimizar el uso de productos desechables

Los productos desechables generalmente tienen una vida útil muy corta y suelen estar fabricados con materiales como el plástico o el poliestireno cuyos procesos de transformación son intensivos en el consumo de energía y, por tanto, en la generación de emisiones de CO2. En el caso de usos continuados la mejor opción es el uso de productos reutilizables por su menor impacto en el clima.

Solicitar a los proveedores la huella de carbono de sus productos

El cálculo de la huella de carbono es el primer paso para conocer el impacto de la actividad y reducir las emisiones de CO2. Solicitar a los proveedores su inventario de emisiones permite elegir entre ellos para reducir tu propia huella y transmitir la importancia de hacer frente al cambio climático a tu cadena de valor.

Trabajar con proveedores locales

El impacto para el clima de la producción local es, como mínimo, 5 veces menor que la producción deslocalizada. Además de reducir la huella de carbono de los productos, favoreces la economía local (hipótesis basada en datos de alimentos. TCO2/año actualización alimentos kilométricos. Dato INE empresas alimentarias).

Seleccionar criterios de construcción eficiente y bioclimáticos a la hora de diseñar nuevas infraestructuras

El diseño de las infraestructuras puede generar una reducción considerable del consumo energético de la instalación y, por tanto, reducir las emisiones de CO2. Para ello es necesario implementar determinados elementos arquitectónicos para aprovechar el calor del sol y la ventilación natural, definir la mejor orientación o utilizar materiales de construcción adecuados.

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