BiossFera, empresa tecnológica que ofrece entre otros servicios, el cálculo y la compensación de la Huella de Carbono producida por las empresas, tiene varios proyectos en cartera de conservación y reacondicionamiento forestal de distintos ecosistemas.
La finca de agricultura regenerativa, situada en Córdoba, España, es un claro ejemplo en la lucha contra la sequía producida por el cambio climático. Dentro de los objetivos generales se busca, la mitigación del cambio climático, para ello trabajamos en:
Restauración del suelo: A través de la rotación de cultivos, siembra directa y la incorporación de abono orgánico generado por el pastoreo, se busca mejorar la salud del suelo. Aumentando su capacidad para retener agua, nutrientes y carbono. Por cada 1% de materia orgánica que aumentamos, el suelo retiene hasta 160.000 litros más de agua por hectárea, convirtiendo el suelo en una esponja.
Biodiversidad: La combinación de pastoreo y cultivo fomenta la diversificación de hábitats y la reintroducción de especies nativas. Mejorando la salud de los ecosistemas agrícolas, promoviendo la polinización y el control natural de plagas, reduciendo así los agroquímicos en un 100%, ya que las plagas se ven controladas por sus depredadores, sustituyendo así a los pesticidas.
Seguridad alimentaria: La mejora de la salud del suelo y la diversificación de cultivos contribuyen a una producción más estable y resiliente. Además busca equilibrar la producción de alimentos y sostenibilidad ambiental, asegurando el suministro de alimentos a largo plazo.
Comunidades locales: mejorar la calidad de vida de los agricultores y promover la conservación de tierras de cultivo, genera oportunidades económicas a través de la comercialización de productos agrícolas sostenibles y reconocidos como ecológicos.
Gracias a las aportaciones de conservación que BiossFera hace en la finca, el alcance previsto es cubrir el 98% de las 230 hectareas de la finca, del 74% que ya hay con suelo vivo, reteniendo y almacenando el agua durante los meses de más sequía. El pastoreo rotativo y la gestión del pasto ayudan a mantener una cubierta vegetal saludable y a reciclar nutrientes en el suelo.