Publicado por Ecoacsa Reserva de Biodiversidad el Viernes, 26 Mayo 2017

Diplomáticos de todo el mundo han concluido recientemente en Bonn, Alemania, las negociaciones sobre el clima en el marco del 46.º periodo de sesiones del OSACT. El objetivo de esta cita era crear un reglamento para la aplicación del Acuerdo de París

Seguimiento de las negociaciones climáticas: Haci

Representantes de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) han concluido recientemente en Bonn (Alemania) las negociaciones sobre el clima en el marco del 46.º periodo de sesiones del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (OSACT) y del Órgano Subsidiario de Ejecución (OSE), así como la tercera parte de la primera sesión del Grupo de Trabajo ad hoc sobre el Acuerdo de París (APA, por su acrónimo en inglés). El objetivo de este encuentro era crear un reglamento para 2018 para la aplicación de las disposiciones del Acuerdo de París.

Durante los 10 días del evento, se han abordado distintos temas clave, entre ellos, el desarrollo de lo que se conoce como «reglamento» (rulebook) del Acuerdo de París. Este documento recoge el detalle sobre la manera de aplicar el Acuerdo de París y deberá estar concluido para la COP24 de 2018.

El Acuerdo de París estableció los objetivos generales y el marco para la acción climática internacional, pero dejó muchos detalles en el aire que han ido cubriéndose posteriormente. Estos aspectos pendientes son conocidos colectivamente como el «reglamento» del Acuerdo de París y especifican quién debe hacer qué, cuándo, cómo y con qué apoyo financiero.

Por ejemplo, recogerá cómo los países comunican sus esfuerzos en materia de mitigación y adaptación, financiación climática, transferencia de tecnología y fortalecimiento de capacidades, cómo serán responsables de sus compromisos y cómo se revisarán los esfuerzos colectivos (y aumentará la ambición) a través del tiempo.

El proceso de elaboración de estas reglas comenzó en serio en la pasada COP22 de Marrakech (Marruecos) de noviembre de 2016 y se ha continuado durante las reuniones de estas dos últimas semanas en Bonn.

Las conclusiones oficiales de la reunión divulgadas por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) reiteran el plazo firme para completar el reglamento de París como tarde para noviembre de 2018, coincidiendo con la celebración de la COP24. El texto difundido hace hincapié en que «se ha logrado un progreso sustancial» —que queda reflejado en una serie de notas informales publicadas—, y también se mencionan los pasos que se darán hasta la celebración de la COP23 en Bonn el próximo noviembre.

La amenaza de Trump

Durante la COP22 de Marrakech (Marruecos) surgió la noticia de que Donald Trump había ganado las elecciones de Estados Unidos, lo que inundó las negociaciones de un ambiente pesimista, dado que una de las promesas de la campaña de Trump era retirarse del Acuerdo de París.

Cuatro meses después de su Presidencia, Trump aún no ha anunciado una decisión final sobre si seguirá adelante con esta promesa. A pesar de semanas de comentarios en los medios de comunicación acerca de las conversaciones a puertas cerradas de su gabinete, sigue siendo difícil de adivinar cuál será el resultado final.

Las señales siguen siendo de distinto signo. Por un lado, Estados Unidos ha firmado la Declaración de Fairbanks, una declaración conjunta de los ocho miembros del Consejo Ártico que reconoce el Acuerdo de París (después de haber solicitado varios cambios en el texto que diluyen el lenguaje sobre el cambio climático). Y, por otra parte, la nación norteamericana envió una delegación de tan solo siete personas a Bonn, frente a los 44 representantes que acudieron el año pasado.

En cualquier caso, varios informes revelan que las discusiones sobre los detalles más delicados del Acuerdo de París mantenidas en Bonn han seguido adelante con relativa facilidad ante esta incertidumbre, con los enviados inusualmente cooperadores esforzándose por seguir adelante con la aplicación del acuerdo.

Balance global

Bajo el acuerdo de París, las Partes de la CMNUCC acordaron que los países llevarían a cabo un balance global (global stocktake) o revisión periódica global para evaluar el progreso colectivo hacia el logro de los compromisos acordados en el pacto universal sobre cambio climático y de los objetivos a largo plazo. Esta revisión ha de hacerse de forma integral, esto es, teniendo en cuenta la mitigación, la adaptación y los medios de implementación y apoyo, y a la luz de los mejores conocimientos científicos disponibles y la equidad.

El primer stocktake tendrá lugar en 2023 y, a partir de esa fecha, cada cinco años.

La COP21 también acordó emprender un proceso similar en 2018. Con el nombre de «diálogo de facilitación», tiene como objetivo medir el progreso e informar a la próxima ronda de Contribuciones Nacionales Determinadas (CND o NDC), prevista para 2020. Sin embargo, aún no se han acordado las reglas y directrices concretas sobre cómo hacerlo.

Durante las reuniones de Bonn, muchos confiaban en que se produciría algún avance concreto sobre los «epígrafes» que se incluirían en el reglamento, pero la sesión dedicada a este asunto solo dio lugar a una «nota informal» que reunió las opiniones divergentes de las Partes, en lugar de cualquier consenso.

Una cuestión clave de los desacuerdos sobre esta materia es el alcance del proceso y con arreglo a qué se evaluará el progreso: por ejemplo, ¿cómo se mide el progreso global hacia el objetivo de adaptación del Acuerdo de París? Además, incluso para el objetivo de mitigación a largo plazo, habrá diferentes interpretaciones, así como distintas áreas.

Transparencia

Otro proceso establecido por el Acuerdo de París fue el «marco de transparencia mejorado», que tiene como finalidad «crear confianza mutua y promover una aplicación efectiva» mediante la formalización de las formas en que los países informan y revisan su propio progreso, así como el apoyo que han proporcionado a otros.

El marco está programado para ser completado a finales de la COP24 en 2018, lo que significa que es necesario disponer de un proyecto de borrador para la COP23 de este año en noviembre, con el fin de asegurar que haya suficiente tiempo para que las negociaciones sobre dicho texto tengan lugar con el suficiente margen temporal.

Sin embargo, en lo que respecta al diálogo de facilitación, las negociaciones sobre la transparencia se centran actualmente en qué áreas deben incluirse y cuáles deben ser los procedimientos y directrices.

Por ejemplo, el Acuerdo de París incluyó una opción voluntaria para que las partes presentaran comunicaciones formales sobre sus planes de adaptación, progreso y necesidades. Pero aún no está claro cómo encajaría esto con el marco de transparencia.

Además, los negociadores siguen tratando de determinar la mejor manera de garantizar que los requisitos de transparencia y presentación de informes sean lo suficientemente flexibles como para evitar que se conviertan en una carga adicional para los países en desarrollo, lo que evitaría al mismo tiempo todo retroceso innecesario.

Financiación climática

Los países desarrollados se comprometieron en 2009 a movilizar conjuntamente 100 000 millones de dólares al año a partir de 2020 para ayudar a las naciones en desarrollo a mitigar y adaptarse al cambio climático. El Acuerdo de París reconoció la importancia de esta financiación climática.

Las negociaciones sobre esta sección del reglamento de París, que se llevan a cabo en el marco de la transparencia, se centran en la manera de contabilizar y rastrear la financiación climática que han aportado o recibido los países. El resultado, una vez más, fue una colección de notas informales que formarán una base de discusión para la COP23.

El futuro del Fondo de Adaptación, un fondo (relativamente pequeño) creado en 2001 como parte del Protocolo de Kioto, que otorga subvenciones a los países vulnerables para adaptarse a los impactos del cambio climático, es uno de los temas relacionados.

Mientras que los países acordaron en Marrakech que el fondo también debería servir al Acuerdo de París, las decisiones sobre su gobierno y operaciones han resultado polémicas y los delegados dejaron Bonn con un documento informal que presenta las diferentes opciones y el análisis legal de algunas de las principales cuestiones.

En un signo de buena voluntad y en sus propias palabras, la UE prometió una «mayor cooperación» a la región del Pacífico, a la que destinará 800 millones de euros de apoyo hasta 2020, cantidad de la que aproximadamente la mitad irá dirigida a la acción climática. En una declaración conjunta con el Grupo de Estados de África, el Caribe y el Pacífico (ACP) en la que reafirma su compromiso con el Acuerdo de París, la UE también anunció 3 M€ para apoyar a la Presidencia de la COP23 de Fiyi.

En el lado opuesto y menos esperanzador, el delegado principal estadounidense reiteró que Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, no tiene pensado contribuir al Fondo Verde para el Clima, después de dejara claro el pasado marzo al anunciar su propuesta presupuestaria que no aportaría los 2000 M$ comprometidos previamente por EE. UU.

Cabe recordar que el mundo todavía está muy lejos de la meta de financiación climática de los 100 000 M$ anuales comprometidos a partir de 2020.

Revisión por pares

Una parte importante de las conversaciones de Bonn, no relacionadas directamente con la aplicación del Acuerdo de París, la constituyeron una serie de audiencias en las que se pidió a los países que explicaran y defendieran sus planes climáticos ante las preguntas públicas realizadas por sus pares.

El proceso sigue un formato más riguroso para los países desarrollados y uno menos formal para las naciones en desarrollo, pero la idea general es la misma. En primer lugar, los países presentan informes bienales sobre sus planes y progresos. A continuación, sus compañeros presentan preguntas escritas que han de ser respondidas con respuestas escritas. Y, finalmente, el debate concluye en las audiencias públicas.

En una audiencia sobre los planes de Estados Unidos, que actualmente están siendo revisados por la nueva Administración, China e India hicieron preguntas sobre las contribuciones al financiación climática internacional (EE.UU. no aportará nada este año) y los beneficios para la salud de la acción climática.

En las audiencias de los países en desarrollo, la India destacó por avanzar la noticia optimista de que el país alcanzará sus objetivos de energía solar ocho años antes de lo previsto. Por su parte, el ministro indio de Energía, Piyush Goyal, avanzó durante la reunión del Foro de Energía de Viena: «La India está comprometida con los objetivos contraídos en París independientemente de lo que suceda en el resto del mundo», mientras que en una declaración conjunta de la cumbre de Belt and Road Forum se instó a los que países que ratificaron el Acuerdo de París —entre los que se incluye a los Estados Unidos— a aplicarlo íntegramente.

Salvavidas

A medida que los negociadores iniciaron el cierre del periodo de sesiones de este año, un colectivo formado por 48 de las naciones más pobres del mundo hizo un llamamiento para que se fortaleciera el Acuerdo de París.

Los miembros del Climate Vulnerable Forum (CVF —Foro de los Vulnerables al Clima—) calificaron el acuerdo de «salvavidas» e instaron a los países a cumplir con su objetivo de limitar el aumento de temperatura a un mínimo por encima de los 1,5 ºC.

«Sin una mayor acción climática, ningún país volverá a ser grande», declaró Emmanuel Guzmán, comisionado para el Cambio Climático de Filipinas, como réplica desafiante al eslogan de la campaña estadounidense de Donald Trump.

Un tema polémico en las conversaciones de este año fue el conflicto sobre los intereses corporativos, en el que los países en desarrollo encabezados por Ecuador presionaron repetidamente para lograr normas más estrictas que impidieran que las empresas de combustibles fósiles tengan influencia sobre las conversaciones.

Sin embargo, se avanzó poco hacia un resultado concreto sobre este asunto, ya que solo se logró un documento de compromiso que invita a las partes interesadas a presentar para enero de 2018 sus propuestas sobre cómo «mejorar las prácticas existentes» de los observadores externos para promover «la apertura, la transparencia y la inclusión».

Pérdidas y daños

Aunque el tema de las pérdidas y daños no estaba explícitamente en la agenda de este mes, los países en desarrollo vulnerables continuaron haciendo hincapié en la importancia sobre su consideración de cara a la COP23 y posteriormente.

Sin embargo, el Comité Ejecutivo del Mecanismo de Varsovia sobre Pérdidas y Daños — acordado en la COP19 en 2013— se reunirá el próximo octubre para refinar sus planes para los próximos años.

Mercados de carbono

Otro punto del orden del día de Bonn fue el artículo 6 del Acuerdo de París, que abarca los mecanismos de mercado y podría servir de vía para la creación de mercados mundiales del carbono. Sin embargo, a pesar de que se dedicó mucho tiempo a las discusiones, el progreso fue lento.

Los puntos de vista fluctuaron desde una reencarnación del MDL (Mecanismo de Desarrollo Limpio de la ONU) —que apoya las compensaciones de carbono para su uso bajo el Protocolo de Kioto— hasta un mecanismo a gran escala para ayudar a los países a fijar el precio del carbono. Es probable que se tenga que incorporar un amplio espectro de enfoques, con más énfasis en proyectos a corto plazo y operaciones a una escala mucho mayor a medio y largo plazo.

En este capítulo, los países todavía están en un modo de intercambio de ideas, ya que los borradores de los debates sobre los mercados de carbono son simplemente largas listas de distintos temas, pero nada concreto ni definitivo.

Mirando hacia el futuro: COP23

La Presidencia de la próxima gran conferencia sobre el clima, la COP23 (del 6 al 17 de noviembre de 2017) estará a cargo de Fiyi, el primer pequeño estado insular en asumir esta responsabilidad. El presidente de la COP y el primer ministro de Fiyi, Frank Bainimarama, se dirigió a los delegados en Bonn el 18 de mayo, e intó a Estados Unidos a permanecer «en el barco» como parte del Acuerdo de París.

Antes de la COP23, Alemania recibirá a Fiyi y otros países en el Diálogo Climático de Petersberg, encuentro que estará seguido por una reunión del grupo de las naciones líderes del G7 a finales de la próxima semana.

Por otra parte, el 2 de junio tendrá lugar una cumbre entre la UE y China que tendrá el foco puesto en el clima; y el próximo julio se reunirán en Berlín los integrantes del G20.

Mientras las preguntas continúan girando en torno al enfoque estadounidense del cambio climático, los observadores vigilarán de cerca los acontecimientos y noticias que tengan lugar en las reuniones mencionadas, al tiempo que instan a los líderes mundiales a presionar a Trump sobre sus planes. En un signo de cómo están de avanzadas las cosas en materia global sobre el cambio climático, informes recientes de la agencia de noticias Tass sugieren que incluso el presidente ruso, Vladimir Putin, podría ratificar el acuerdo de París en 2019.