Publicado por Equipo #PorElClima el Jueves, 09 Julio 2026

Cada vez más empresas hablan de descarbonización. Sin embargo, muchas siguen haciéndose la misma pregunta: ¿por dónde se empieza?

Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero ya no es solo una cuestión ambiental. También es una forma de mejorar la competitividad, reducir costes energéticos, anticiparse a la normativa y responder a las expectativas de clientes, inversores y otros grupos de interés.

La buena noticia es que descarbonizar una empresa no consiste en hacerlo todo de golpe. Se trata de seguir una hoja de ruta clara.

1. Medir para conocer

El primer paso es calcular la huella de carbono de la organización. Solo conociendo de dónde proceden las emisiones es posible identificar dónde actuar y priorizar las medidas con mayor impacto.

2. Definir objetivos

Con esa información, la empresa puede establecer objetivos de reducción realistas y alineados con la ciencia, tanto a corto como a largo plazo.

3. Pasar a la acción

Cada organización necesitará medidas diferentes, pero algunas de las más habituales son:

  • mejorar la eficiencia energética;
  • electrificar procesos;
  • incorporar energías renovables;
  • impulsar una movilidad más sostenible;
  • trabajar con la cadena de suministro para reducir emisiones.

4. Revisar y mejorar

La descarbonización no termina cuando se ejecuta un plan. Es un proceso continuo que requiere medir los avances, revisar resultados y actualizar las actuaciones.

Una oportunidad para cualquier empresa

Aunque a menudo se asocia la descarbonización con las grandes compañías, cualquier empresa, independientemente de su tamaño o sector, puede empezar a reducir su impacto climático.

De hecho, muchas pymes ya lo están haciendo.

En el programa 10+10 Ejemplos Empresariales #PorElClima recopilamos casos reales de organizaciones que están demostrando que reducir emisiones también puede generar innovación, ahorro y nuevas oportunidades de negocio.